jueves, 10 de mayo de 2012

Bacterias, materia prima de computadores. (Fuente El Espectador.com)


Fuente: El Espectador.com 
(8 de mayo 2012)

Suena a ciencia ficción, pero un equipo de investigadores británicos y japoneses está convencido que el futuro le pertenece a las computadoras biológicas construidas a partir de microorganismos con propiedades electromagnéticas.
El grupo que trabaja en la Universidad de Leeds y la Universidad de Agricultura y Tecnología de Tokyo inauguró una línea de trabajo que apunta a diseñar computadoras más rápidas que las actuales. Ante las barreras y dificultades que están teniendo los ingenieros a la hora de diseñar sistemas electrónicos a nanoescala, la idea que ronda en la cabeza de muchos de ellos es dar un paso de los mundos inertes a los vivos para resolver estos problemas.
"Estamos llegando al límite de la computación electrónica tradicional a la hora de fabricar componentes cada vez más pequeños", comentó a través de BBC Mundo Sarah Staniland, investigadora de la Universidad de Leeds.
Los ojos por ahora están puestos en la bacteria Magnetospirillum magneticum con la que ya han realizado algunos análisis. Se trata de un microorganismo que usualmente vive en entornos acuáticos, bajo la superficie de estanques o lagos donde el oxígeno es escaso.
El sistema de locomoción de estas bacterias está orientado por campos magnéticos de la Tierra. Al ingerir pequeñas cantidades de hierro, las proteínas dentro de su citoplasma reaccionan produciendo cristales que constituyen uno de los materiales más magnéticos.
"Las máquinas que hemos usado tradicionalmente para construirlas son torpes a pequeña escala. Pero la naturaleza nos ha proporcionado la herramienta perfecta para este problema", explicaron los investigadores al exponer los alcances de su trabajo.
Si las bacterias se pueden convertir en imanes, piensan los científicos, otros organismos vivientes pueden cumplir el papel de cables. Resultado: los primeros bloques de una computadora biológica. Un largo camino sin duda hasta que logremos instalar Google, Hotmail, Facebook y demás aplicaciones en una máquina como esta, pero no imposible. De hecho, los japoneses trabajan en generar nanotubos fabricados con membrana de células artificiales cultivadas en el laboratorio.
Según explicó a BBC el Dr. Masayoshi Tanaka de la Universidad de Agricultura y Tecnología en Tokyo, estos tubos podrían usarse en un futuro como cables microscópicos capaces de transferir información tal y como lo hacen las células de nuestro cuerpo, pero en una computadora.
"Estos cables biológicos pueden tener resistencia eléctrica y transferir información de un grupo de células en una biocomputadora a otras células", dijo.

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